Un día en la vida… una vida para el resto de los días

Existen personas elegantes en el arte de la conversación, personas que cuando algo desconocen muestra interés en aprender haciendo preguntas con toda la humildad del mundo y cuando algo domina te lo explica con las palabras precisas y adecuadas sin usar argots especializados para que tu te sientas lo más cómodo posible a su lado… así es mi tío Gabriel, un hombre peculiar y singular, de esas personas encantadoras que siempre tienen un tema de conversación, es químico, músico en sus ratos libres, cultiva su propio huerto se hace su propia piscina… vamos, lo que hoy comúnmente denominamos un freak… pero un freak al que da gusto escuchar.

Ahí está… el vinilo que me regaló mi tío cuando tenía 16 años.

Hace años… muchos años ya, tantos que de aquella los vinilos todavía no habían sido asimilados por las modas de los modernitos, fui a visitar a mi tío a Santiago de Compostela, se había hecho una casa preciosa, enseñándome las estancias dejó para el final, quizás porque sabía que era el lugar donde yo pasaría toda la tarde, su flamante estudio, donde grababa y hacía sus composiciones y donde tenía una estantería llena de vinilos, vinilos de cuando el era joven, Led Zeppelin, Deep Purple,… me llamó tanto la atención que escuchase esa música que me quedé toda la tarde en su estudio, tocamos la guitarra, escuchamos música y …. Analizamos a los BEATLES, los analizamos desde un punto de vista que jamás había hecho antes.

 

Fue ese día cuando descubrí el poder del Stg. Peppers, lo pusimos varias veces y recibí con ese disco una gran clase de cómo estructurar canciones y hacer melodías increíbles y descubrir la libertad y la grandeza de estar libre de ataduras y prejuicios , estaba sin darme cuenta aprendiendo con una obra maestra muchos de los recursos tanto musicales como irónicos que hoy doy por sentado en mis composiciones, es decir, cuando tengo dudas de cómo resolver un tema consulto ese disco… creo que debería ser una asignatura troncal obligatoria para cualquier persona que quiera dedicarse al oficio de componer canciones.

 

Confieso que tras analizarlo por arriba y por debajo de principio a fin aquella tarde estaba en éxtasis, tal debió ser la emoción que desprendía por todos mis poros que, para sorpresa de toda la familia, mi tío cogió el disco, lo metió en la funda y dijo: ”Toma… eres tu quien debe tener esto” WOOOOW me estaba regalando un vinilo de The Beatles del año de la pera… así fue como empecé mi relación con uno de los mejores discos de la historia…

 

Fue un día en la vida, pero vi toda una vida para el resto de los días.

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